Conexión a través de la Oración: La Oración es un pacto con Dios.

Está dentro del poder y la prerrogativa de Dios hacer cualquier cosa que Él desee, en cualquier momento que desee, de cualquier manera que desee. Sin embargo, Él escoge gente como tú y yo para hacer cumplir Su voluntad.

Thomas E. Trask, ex Superintendente General de las Asambleas de Dios, a menudo ha dicho: «La oración es lo que mueve la mano de Dios.»  Juan Wesley declaró una idea parecida: «Dios no hace nada excepto en respuesta a la oración.»  Prince Guneratnam, ex superintendente general de las Asambleas de Dios en Malasia, cuando se le preguntó por qué tenemos que orar si Dios ya sabe lo que necesitamos, respondió: «La oración le concede a Dios el derecho moral de intervenir en los asuntos del hombre.»  La oración es vitalidad ligada a la manifestación exterior de los propósitos del reino de Dios en nuestras vidas y nuestro mundo.

Por supuesto, está dentro del poder y la prerrogativa de Dios hacer cualquier cosa que desee, en cualquier momento que desee, de cualquier manera que desee. Sin embargo, en gran medida, Él escoge cumplir su voluntad y propósito a través de la acción humana, a través de gente como tú y yo. Y gran parte de la manifestación exterior de su propósito ha sido y continúa siendo iniciado, motivado, alimentado, implementado y habilitado por las oraciones de millones de creyentes, pasado y presente. La oración libera el poder de Dios y lo mueve para lograr lo que nunca podríamos hacer por nuestra cuenta.

Sin embargo, la oración no es manipulación, es colaboración. No podemos manipular a Dios para hacer algo, pero tenemos el privilegio de colaborar o asociarnos a Él para llevar a cabo los propósitos del Reino. Por lo tanto, para que la bendición de Dios aumente en nuestras vidas, familias, iglesias, comunidades, nación y mundo, nuestras oraciones deben aumentar. Esa es la única manera en que las cosas van a suceder, la única manera en que las cosas van a suceder en la economía de Dios. Esta es una ley espiritual tan fiable como la ley natural de la gravedad. La ley de la gravedad, dice lo que lo que sube vendrá abajo. La ley de la oración dice que lo que asciende a Dios en oración guiado por el Espíritu y con fe, traerá las respuestas y las bendiciones de Dios. Es como un coro de niños que muchos de nosotros aprendimos…

Las bendiciones bajarán a medida que las oraciones suben
Las bendiciones bajarán a medida que las oraciones suben
Las bendiciones bajarán a medida que las oraciones suben
¡Así que vamos a alabar al Señor!
¡Es la ley espiritual de la oración!

¿Qué tan vital es pues la oración? Nuestro bienestar espiritual y la realización de los propósitos del reino de Dios dependen de ello.

(Assemblies of God Prayer Center)

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