La Transmisión de valores en en seno de la familia

Por Belkis Morfa de Ramirez

¿Que son los valores?
Las ciencias humanas identifican los valores como bienes preferenciales que representan el papel de normas práticas, que se ordenan en sistemas e inspiran y orientan los comportamientos individuales y sociales. Los soci610gos dicen que los valores son creencias duraderas, pautas generales 0 actitudes, que orientan la conducta.
Esto significa que somos, como personas, una expresi6n de nuestros valores.

Los valores no son rasgos físicos que se pueden ver en el rostro, o en el cabello, pero sí se pueden deducir observando la conducta. Es decir que los val ores no son aquellas frases, doctrinas o ideas hermosas y llenas de sentido, que nosotros proclamamos, sino aquello que constituye el motor que nos mueve a actuar en la dirección y forma en que lo hacemos. No se trata de 10 que decimos, sino de lo que somos.

¿Cómo nos lIegan los valores?
Los valores se adquieren, no se nace con ellos.
Un padre (o madre) responsable estará bien atento a las fuentes a través de las cuales lIegan a sus hijos los valores que terminaran moldeando sus vidas.
No es posible guiar a los hijos manteniéndolos encerrados en una caja de cristal, alejados de todo aquello que les es perjudicial. Sin embargo, podemos vigilar el proceso de fijación de valores y el contenido de estos.
Muchos concuerdan en señalar como fuentes principales de valores las siguientes:
La familia, la iglesia, la escuela, la sociedad en general.

Todas estas son vías a través de las cuales se fijan valores en el día a día.

¿Y con qué criterios vamos a evaluar los valores para decidir cuales aprobamos y cuáles rechazamos? ¿No es cierto que aún en la tradición familiar hay valores de nuestros abuelos que nosotros no queremos ver reproducidos en nuestros hijos?
Al hablar de criterios quiero aprovechar la ocasión para sugerir una fuente por excelencia para fijar valores sanos y duraderos en nuestros hijos: La Biblia, la Palabra de Dios. Somos el único país del mundo que tiene la Biblia en su escudo, y esto así porque los fundadores de nuestra nación creían en los valores que se proclaman en las páginas
de este libro bendito.

Los sistemas de valores se construyen siguiendo un proceso:
1) Recepción, 2) análisis, 3) valoración, 4) rechazo o internalización.

Y los padres necesitan estar cerca de sus hijos, en contacto con ellos, para poder participar de manera activa en este proceso. Por eso el texto bíblico (Deuteronomio 6:6-9) aconseja sabiamente a los padres que primero fijen en ellos mismos aquellos valores que quieren inculcar en sus herederos, y que luego se los transfieran bajo un contexto de relaciones saludables, en la vida diaria.

0 comentarios

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.